Lectores!!!

sábado, 12 de mayo de 2012

Capitulo Diez

Hola  chicas!!

Es sabado al fin!!

Aqui les dejo el capitulo del dia de hoy!! y el lunes subire  otro!!!


Espero y les guste!!1


Aqui va!!


Ella  rio.- No somos tan desconocidos entonces.

.................................................

-No.- Le negué.- Vamos para que te lleve son las  ocho treinta.
-¿Tu la llevaras Tom?- Me pregunto Keisha cuando escucho lo que  dije al final.
-Si, solo dime como llegar.
-¿Conoces  bien Los Ángeles? – Pregunto ella.
-No al cien por ciento pero dame  la  dirección y la  pongo en el GPS, el me llevara.
Keisha rio.- Sam me dijo que  llamara cuando te fueras y que le marques cuando llegues a  la  oficina de  Kaleb.
Silver asintió.- ¿No tienes que  hacer algo?- Me pregunto ella.
-No, tengo dos días libres.- Le comente.
-Nuevo álbum ¿Verdad?- Pregunto Keisha.
Yo la  vi y sonreí.- Así es.
-Ya quiero que salga.- Confeso.
Yo reí.- No solemos hacer esto pero un día las  llevare.
-¿Enserio?- Dijo la amiga de Silver.-Eso es estupendo.
Silver solo reía  por  la reacciones de  Keisha.- Deberías de pasarle  un poco de  conocimiento a Silver, jamás ha escuchado de  nosotros.- La tome del hombro.- Su gusto musical a  de estar  por los suelos al no conocer nuestra música.
-Hey.- Expreso ella.- Mi gusto musical es muy bueno ¿Verdad Keisha?
Keisha rio.- La  verdad si, pero no estaría  mal que escuches  algo de  Tokio Hotel.
-Vamos Silver.- Le  dije al recordar que la llevaría a su trabajo.
-Seguro ¿Que no  interrumpo algún plan?- Me  volvió a preguntar.
Negué.- No, no te preocupes.
Ella camino sola hacia la salida de la cafetería.- Te veo mañana  Keisha.
-Bye  Silver.- Le saludo su amiga.- Cuídala  por  favor.                             
-Si quieres  dame tu número de teléfono para  que te  marque en cuanto lleguemos.
La chica se ruborizo por  completo.- ¿Me estás hablando enserio?
-Si.- Le  dije riendo.- Para que estén más  tranquilos.
-Llámale a  Sam por  favor.- Comento Silver.
La  chica  me escribió su número en un pedazo de papel y me lo entrego.- Te  llamare en cuanto lleguemos  ahí.
-Gracias Tom.- Me dijo la chica.

Ella  pudo salir sola de  lugar, yo tontamente  la  observa a cada paso que daba “Era tan segura”. Era  una  persona sorprendente,  caminaba con más seguridad que  una  persona  normal, conocía a la  perfección cada centímetro de este lugar.

La cosa cambio cuando salimos de la cafetería, ella se quedó de  pie en la orilla de la  banqueta y sonrió.
-¿Estas cercas Tom?- Me pregunto.
Me  coloque a su lado derecho.- Dime.
-Solo se llegar hasta aquí, creo que tendrás que   indicarme donde está tu coche.
La  tomo del brazo con mucha delicadeza y la  llevo hacia el lado derecho de la cafetería.- Por aquí.

Narra Silver

Me parece perfecto hacer  un nuevo amigo, Tom era una buena persona y  no me trataba  diferente  por mi discapacidad. Al  inicio si note ese trato especial, pero conforme platicábamos él lo fue eliminando.
-Llegamos.- Comento sacándome de mis  pensamientos.
Recordé la  vez que me  dijo Sam que el coche que el   tenia era un coche  de  lujo.- ¿Es el coche de ese día?
-Si.- Dijo con cierta  culpa.
Yo reí.- Sam me dijo que era  un  súper  carro.-Le dije para que  no se sintiera  mal.
-Creo que tu prima  nos describió perfectamente.
Sentí como la  sangre se acumulaba en mis mejillas.- Creo que el  día de  hoy he  metido la pata mas de la cuenta.- Confesé.
El rio “No es difícil acostumbrarse a  su risa” Pensé.- Entremos.

Tenia que aceptarlo el chico era  muy caballero, o ¿Lo era conmigo? “¿Sera la  culpa?" El sonido de la puerta me distrajo, después  su nerviosa voz.
-Te ay…- Dudo en decírmelo.
Yo reí, pobre hacia  lo que  podía.- No te preocupes, yo puedo sola.

Con mis manos  sentía cada parte de ese  coche y en cuestión se  segundos  me anime  a entrar.
-Estoy dentro. –Le dije.
-Lo he visto.- Dijo el, y sentí la  admiración en su voz.
-¿Sigues afuera?- Pregunte cuando escuche  su voz a mi lado izquierdo.
-Si.- Dijo con vergüenza.
Dudo que pudiera entrar por mi cuenta y  ahora se sentía avergonzado por dudar de mi capacidad.- ¿No vas a entrar?- Le pregunte  al no escuchar que se moviera.
-Si.- Confeso.
-Te recuerdo que ofreciste a  llevarme a mi trabajo porque tengo una  cita.
-Ah sí.- Dijo él y al fin escuche que se  movía y segundos después cuando entro al coche.

Olfatee un poco el nuevo aroma en el coche, era el mismo aroma de la cafetería.
-Es tuyo el coche ¿Verdad? - Comente más que  pregunta una  afirmación.
-¿Por qué lo dices?- Pregunto curioso.
-Huele a ti.- Le dije, antes de morderme la  lengua “¿Ya puedes dejar de decir estupideces Silver?

El no supo que  decir ya que el silencio  hizo presencia dentro del coche, el único ruido que  escuche fue  cuando encendió el coche.
-Deja  pongo la dirección que me dio Keisha.

La mayor  parte  del camino íbamos hablando de cosas  sin mucha importancia, mi comida favorita, mis hobbies y  mi trabajo.
-¿Traduces  libros?- Me pregunto.
Yo asentí.- Los  traduzco de inglés a otros idiomas.
-Entonces hablas varios  idiomas.
Volví a asentir.- Cinco.
-¿Enserio?- Dijo el sorprendido.- ¿Cuáles?
-Español, francés, italiano, portugués.- Dijo.- Y Alemán. –Comente este último un tanto avergonzada.
Escuche como Tom se aclaró la  garganta.- ¿Enserio?- Dijo con nervios.- Alemán.
Yo asentí.- Si.

Narra Tom

“Mierda” Ella entendió lo que  le dije a  Bill por teléfono.
-¿Un nivel avanzado de Alemán?- Pregunte tontamente.
Ella rio, y yo la  voltee a  ver aprovechando que el semáforo estaba en rojo, estaba  sonrojada, era un momento incomodo para los dos.- ¿Si te refieres  a que si entendí a lo que le dijiste a tu hermano por teléfono? Si.- Comento.- ¿Si hablas  de lo que hablaron tu hermano y tú el día que  nos conocimos?  También.
Recordé la pequeña conversación en Alemán que tuvimos Bill y yo ese día “Enserio que eres un idiota Tom, eres el idiota  mas idiota que  hay en el planeta entero”- Jamás en mi vida me había sentido tan idiota.- Exprese.
Ella rio.- No te preocupes, lo que paso ese día ¿Lo hemos dejado en el olvido cierto?
Yo sonreí.- No merezco este trato, fui un patán.
Ella  busco mi brazo.- Olvida eso.- Comento.- Yo ya lo olvide.
-Porque eres  buena.
-Tu también.- Me comento.- Un buena  persona   sabe reconocer sus errores y pedir disculpas y tu lo has hecho.

“¿Estaba  hablando de mi?“ Me pregunte a mi mismo.

Personas como ella definitivamente te hace ver las  cosas de manera diferente, ella  era un ejemplo  a seguir, definitivamente lo era.
-¿Dudas  de lo que digo?- Pregunto sacándome de mis  pensamientos.
-Algo.- Le  confesé.

El camino seguimos platicando de  otros temas  interesantes, o interesante era que  ella   las  relataba  con mucha  pasión. Amaba leer, se le notaba ya que me recomendó varios títulos a leer.
-No soy muy a las lecturas.- Le confesé “Caramba, con ella me estoy  dejando ver tal como soy”.- Prefiero la música.
-La música es relajante.- Dijo.
Estaba  por  decirle que le mostraría algo de  nuestra música, pero el GPS es me indico que habíamos  llegado al lugar.- Llegamos.
Ella rio.- No se me  hizo largo el camino platicando contigo.- Ella  se desabrocho el cinturón de seguridad.- Me  podrías decir  donde me dejaste exactamente.
-Estamos en la entrada, la puerta esta de tu lado derecho.
Ella asintió.- Muchas  gracias Tom.- Agradeció ella.- Muchas  gracias por traerme.
Yo reí.- No me agradezcas aun. –Le  dije.- Que aún no te  llevo a tu casa.
-¿Llevarme a mi casa? – Pregunto ella sorprendida.
-Si, entrare contigo y te esperare.- Le dije.-Si no me dejan  entrar  te espero aquí en el coche.
-Me da pena, puede que me tarde un poco.
-El tiempo que te tengas que tomar.- Le dije.- No tengo mucho que hacer la verdad.
-¿Seguro?
Me  desabroche el cinturón y abrí la puerta del coche.- Vamos  Silver.
Ella sonrió y abrió la puerta, espero a que estuviera a su lado para avanzar.

Se conocía el lugar a la perfección, no fue necesario que  yo tomara de su brazo, al contrario ella me  indico por  donde andar.

Orgulloso, así me sentía. Ella era sorprendentemente  perfecta. “Que tonterías piensas Tom”. Me dije a mi mismo.

Cuando se abrieron las  puertas de elevador del noveno piso, Silver sonrió.
-Llegamos.



Cada dia me  enamoro mas de este hombre!

Definitivamente!!!

 =D

sábado, 5 de mayo de 2012

Capitulo Nueve

Hallo!!!

Ladies  les dejo el capitulo del dia  de  hoy!!! Disfrutenlo!!!


-Abreviando, no les  gusta que los vean diferente  solo por no poder ver.- Dije y ella asintió.
 ...........................

Me  hizo sentir  un poco mejor, ella no era como las demás  chicas; no era superficial,  definitivamente  no era  el tipo de  chicas que  me  buscaban por ser quien soy y mucho menos  es de la chicas  que me buscan por  lo guapo que  estoy. Eso me  hizo suspirar, es linda, tiene bonita sonrisa y es muy notable  la educación que ella tenía.

Ella sintió mi silencio.
-¿Qué te parece  si  empezamos de nuevo?- Me pregunto antes de  mostrarme una hermosa sonrisa.
Reí.- Me parece una idea estupenda.
Ella tendió la mano no muy lejos de la  mía.- Me llamo Silver, soy de  Napa California.- Sonrió.- Soy ciega, estoy acostumbrada a ello y me intimada que me traten diferente  por eso.- Yo tome su mano y la apreté.- Soy  traductora de  libros y me gusta   escribir.
“Linda” pensé. No  solté su mano, al contrario la apreté mas.- Me  llamo Tom Kaulitz, soy de  Alemania y vivo aquí en Los Ángeles, soy el guitarrista  sexi de la  banda  favorita de Keisha.- Ella rio a carcajadas.- También compongo música y una que  otra  canción.
Ella sonrió.- Adoro la música aunque tengo que admitir que no he tenido el placer de escuchar la tuya.
-Entonces no sabes lo que es  bueno. – Bromeé.

Narra  Silver

Me  hizo sentir  mejor que el bromeara un poco, tenia linda  voz y  una mano bastante masculina.
-Tendré que  llevarte  al estudio y escuches nuestra música.
Me agrado el comentario.- Me parece perfecto.
-¿Vives sola?- Me pregunto y después se arrepintió.- Perdón.
Yo reí.- No te preocupes, no vivo sola vivo con Sam, mi prima y con Sparks claro.
-¿Las dos son de Napa?- Ella asintió.- ¿Por qué mudarse a Los Ángeles?
-El accidente de coche lo tuve en Napa.- Dijo ella.- Sam y yo decidimos  mudarnos a Los Ángeles porque aquí hay un centro muy bueno para invidentes.
-¿Te gusta la  vida en Los Ángeles?
Quería saber de mi.- Es mas  ruidosa que Napa, pero me gusta.- Le  conteste y  sonreí.- Y ¿A ti, te  gustan Los  Ángeles?
-Amo mi país, pero aquí somos mas  libres.
¿Eran libres? Plural.- Vives con tu familia.
-Mi hermano gemelo.- Dijo el.- El chico que iba conmigo ese día.
-¿Es tu hermano?- Pregunte sorprendida.- ¿Gemelo? – Dije con más sorpresa.
-Si.- Dijo riendo.- ¿Por qué la sorpresa?
Metiendo la pata nuevamente. – Justamente ayer  mi prima creyó verlos en el parque.- Le  confesé.- Yo le  pedí que me  los describiera.-Esto lo dije  un poco avergonzada.- Y según lo que imagine de acuerdo a sus descripciones, no parecen gemelos.
Pude notar  su nerviosa sonrisa.- Somos lados  opuestos en cuestión a gustos por vestir.- Yo solo asentí.- ¿Entonces hablaron de nosotros?- Pregunto curioso.
Pude sentir como  me  sonrojaba “Silver, Silver” Reí tontamente.- Eh si.- Confesé.- Nada malo, solo me  dijo que creyó verlos y el tono de su voz al decirme despertó mi curiosidad, por eso pregunte.
El rio al parecer  alegre por mi nerviosismo.- Ayer si estuvimos en el parque ¿Ella estaba ahí?
Yo negó.- Los vio desde  aquí.
-¿Desde aquí se ve el parque?
Yo asentí.- Solo desde un lugar en especifico.- Le dije.- Keisha te  dirá donde.

Hablando de Keisha escuche cuando ella menciono mi nombre.
-Deja le dijo.- Le comento a  alguien.
-¿Qué pasa?- Le pregunte.
-Le  acaba de  llamar David a Sam y dice que paso una emergencia familiar  y no puede  llegar  por ti.
“Mi cita de trabajo” Pensé.- ¿Es Sam?
-Si.- Dijo ella.
-Pásamela por favor.
Segundos después ella  puso el teléfono en mis manos.- Aquí esta.
Toque el teléfono para  poderlo identificar.- Sam.
-Silver.- Dijo ella al otro lado del teléfono.- Me llamo David.
-Si, ya  me dijo Kei.- Le dije.- ¿Puedes  venir?
-No, estoy  por entrar con el encargado del evento del sábado.
Pude notar sus nervios por el teléfono.- No te preocupes, pediré otro taxi.
-No es  seguro Silver.- Dijo ella.
-No tengo de otra Sam.- Le dije.- Tengo que ir a esa  junta para entregar  mi trabajo y así me entreguen otro.
-Lo se, pero le  podemos  llamar a Kaleb y decirle  lo que pasa.
-No Sam.- Le  dije.- Es mi trabajo y no puedo ser tan irresponsable.
-Deja ver si puedo salir.- Dijo ella  rendida ante mi respuesta.
-Sam, le diré a  Keisha que me pida un taxi, que ella  le explique  como llegar acabo que ella sabe.
-Pásame a Keisha.- Dijo ella.
-Keisha.- Le llame.
-Mande.- Me  dijo ella de inmediato.
-Es Sam.- Ella tomo el teléfono de mis  manos y se alejó de mí para  poder contestar la llamada.
-¿Qué  pasa?- Me pregunto Tom.
Olvide  por completo que el aun estaba a mi lado.- Nada,  tengo una cita a las  nueve y la persona que  me lleva al trabajo  cuando Sam no puede se  le presento una emergencia.
-¿No tienes quien te  lleve?- Negué.- Yo te llevo.

Narra Bill.

Desperté temprano gracias a una pesadilla que  tuve.

Soñé que Tom y yo teníamos una  fuerte discusión, el tema en cuestión era  que él no quería regresar a  Alemania. Como olvidar ese sueño, en  él me decía que no podía irse sin ella. ¿Sin ella? ¿Quién es ella?

Al parecer su repentina obsesión por  Silver  ha despertado en mi cierta  curiosidad.

Me levante de la cama  y fui directo a  la nevera para ver que  encontraba, vaya  sorpresa que  me  lleve  al  ver una  nota con su horrorosa letra.

Fui a la  cafetería para ver si hoy la  veía… no me esperes a desayunar, te  veo en la tarde

PS: No estoy  loco si es lo que piensas, necesito disculparme porque la culpa me esta matando.

Tu sexi hermano Tom.

-Obsesionado es poco Tom Kaulitz.-  Exprese en voz alta.

Estaba obsesionado, si que lo estaba, su escusa el accidente, pero no era así,  su culpa  es  por como trato a  Silver y mas por que ella tiene esa discapacidad.

-La culpa me esta matando.- Exprese de nuevo imitando la voz de mi  hermano.- Matar  es lo que   yo voy  hacer por no avisarme.

Subí a mi habitación para tomar mi móvil y poderle  marcar.

-Bill.- Dijo el   cuando contesto mi llamada.
-¿Por qué no me despertaste? –Le reclame.
-Buenos  días  hermanito.- Dijo el.
-No cambies el tema Tom.- Le  dije. –Me  hubieras despertado.
-Ambos sabemos  de tu humor cuando te levanto.
-Ni que no lo hicieras en los últimos días.- Le  remate antes de suspirar.- Ni para que discutir.
-Ya  lo se.
-Y ¿Día de suerte?- Le pregunte.
El rio y supe de inmediato que si.- Así es.
-¿Ya la viste?
-Estoy con ella.- Dijo muy tranquilo.
- No te da pena que  te escuche.
-Te estoy hablando en Alemán.- Expreso el.
-Si es cierto.- Reí tontamente.
-Nos vemos mas tarde Bill.
-No, deja  me arreglo rápido para ir.- Le  dije.- Me gustaría saludarla.
-Ya  no estamos  retirando, la dejare en su trabajo.- Dijo ahora en ingles.
-Pero.
-Yo le  digo tus  saludos.- Trato de finalizar.- Adiós Bill.

Narra  Tom

-Era  mi hermano.- Le  dije a Silver mientras  metía mi móvil al bolso de mi pantalón.
-Al que le  dijiste que  me llevarías al trabajo.- Me dijo ella en tono de  juego sin dejar de ser reclamo.
-Es que eso hare.- Le confirme.- Soy tu mejor  oferta.- Le dije en broma.- Acéptalo.
Ella  rio cosa que me agrado  porque eso significaba que  estaba  aceptando mi forma de  ser.- Sin ofender  señor.- Se quedo callada al olvidar mi apellido.
-Kaulitz.- Le  recordé.- Tom Kaulitz.
Ella rio.- Ok señor Kaulitz, le recuerdo y sin ofender.- Recalco.- Que  somos  dos desconocidos.
Yo negué.- No lo somos, tu sabes que me  llamo Tom, que  soy de Alemania, tengo mal humor  por amargado y que tengo un  coche que te puede  llevar a  tu trabajo.- Le comente.- Y yo sé que  te llamas Silver, que eres de Napa, tienes una mascota, que ha de  odiarme por cierto.-Le dije y ella rio.- A me desvié, tu mascota se llama  Sparks, vives con tu prima, trabajas como traductora y que  en estos momentos necesitas que  alguien te  lleve a tu trabajo.
Ella  rio.- No somos tan desconocidos entonces.



Las veo la semana que sigue!!! 

 =D

martes, 1 de mayo de 2012

Capitulo Ocho

Hey!!! Aqui les dejo el cap del dia de  hoy!!!


Ahora si se econtraran =D

Bueno se los dejo..
.........................................


Yo voltee a mi mirada al mismo lugar que ella y ahí la vi cuando caminaba  lentamente “Que linda” Pensé, y es que  así era, se veía tan linda, con una sonrisa de lo más tierna y coqueta a su vez.

No sé porque  me entro una ola de miedos ¿Y si estaba enojada conmigo? ¿Y  si no aceptaba mis  disculpas?
-No le digas que estoy  aquí.- Le dije.
Keisha me vio, sonrió y se acercó a  Joe.- No digas nada de el.- Le  dijo al señor, este me  vio con coraje  mas no dijo nada.
-Buenos  días.- Saludo ella.
-¡Silver!- Le saludo Keisha.- Tenias tiempo que  no venias por acá.
Ella sonrió.- Ya se, cosas de la vida.
-¿Por qué no bajo Sam?- Pregunto Keisha.
-Tiene una cita de trabajo.
-A ok.- Le dijo ella.- Te traigo tu desayuno o solo te traigo tu licuado.
-Mi desayuno.- Dijo ella.- Hoy no ira a  caminar.
-Tu desayuno en camino entonces.- Dijo ella y me  miro.- Siéntate Silver.
La  chica empezó a  buscar en su mano y vio un asiento.- Huelo a  un hombre.- Dijo ella.
Yo me  puse nervioso.- ¿Ese  hombro soy  yo?- Dijo el señor  llamado Joe.
-Así es.- Comento ella.- ¿Cómo estas  Joe?
-Preocupado.- Dijo el antes de  verme.- ¿Cómo seguiste mi niña?
-Bien, fueron semanas  duras.- Expreso ella.- Casi me dejan sin Sparks.
-¿Cómo?- Pregunto él.
-Si,  con el accidente querían llevárselo.
Sentí un golpe en el pecho cuando  ella dijo eso,  por mi culpa  casi la dejan sin mascota. –Y  ¿Qué paso?
-Le hicieron unos exámenes y llegaron a la conclusión de que Sparks se  distrajo por  algo.- Dijo ella.- Instinto canino.
-Idiotas.- Dijo el.- Cuando la  verdad la  culpa la tiene quien te  atropello.
Keisha  me  volteo a ver y yo baje la mirada.- No hables así Joe, sabes que no me  gusta.
-Es la  verdad  mi niña.
-No.- Dijo ella.- Fue culpa de todos, mía, Sparks y el.
Joe se levantó de su mesa y se acercó a  ella.- Te quiero mi niña.- Le declaro antes de darle un beso en la frente.
-Ya lo sé  Joe.- Dijo ella.- ¿Te vas?- Pregunto.
El la  vio extraño. -¿Cómo sabes?
-Siempre me  besas cuando te vas.
Joe rio.- Estas en todo.
Silver sonrió.

Joe se alejó de ella y se acercó a la puerta.
-Gente nueva.- Expreso a  nadie en específico.

De inmediato supe que se  refería  a  mí,  y al parecer ella no ya que  su miraba fue  de confusión.
-Tu desayuno Silver.- Le llamo Keisha.
-Oh, gracias.- Dijo ella.
Keisha  puso la comida a un lado mío.- Tu lugar de  siempre. 

¿Ese era  su lugar de  siempre? ¿A  un lado mio? Me di cuenta de como me temblaban las  manos al darme cuenta de que ella se sentaría a mi lado.

Pude ver  como ella  con las  manos  buscaba su asiento “Es hermosa” Sus ojos  cafés muy claro combinaba  con el castaño de su cabello y hacia contraste con lo blanco de su piel; sus  manos exquisitas y  finas  como las de una  princesa,  usaba  un tono rosado en las  uñas y eso la hacia ver  mas  femenina.

Su vestimenta era  normal, vaqueros  y una  camisa blanca de botones, usaba  unas  zapatillas muy finas de color rojo que  hacían juego con su bolso.

“¿En que te estas fijando Tom?” Me pregunte, solo iba a disculparme  y nada  mas.

Encontró su asiento y se sentó a un lado mío.

Sentí mucho calor, olía demasiado bien “Ya deja de pensar en eso Tom” Me dije a  mi mismo.

Busco delicadamente sus utensilios con la mano y cuando lo sintió, con más seguridad los tomo.
-¿Keisha?- Le  llamo.
-Dime Silver.- Le contesto la amiga.
-¿Estas  ocupada?
-No.- Dijo ella.- ¿Qué paso?
-Ven a platicar conmigo.
-Aquí estoy.- Dijo ella.
-Gracias.-Agradeció ella.- ¿Me  podrías hacer un favor?
-Dime.
-Me podrías decir cuando sean las  ocho y media.
Keisha y yo vimos el reloj al mismo tiempo.- Claro.

Ella sonrió y empezó a  comer.
-¿Dejaste a  Sparks en casa?
-Si.- Dijo ella.-Tengo que ir a una cita y no lo puedo llevar.- Ella  olfateo algo y después de eso volteo a su derecha “Ósea a mi lado”.- ¿Es su primera  vez  en la cafetería?- Pregunto.
Keisha me  vio y sonrió “Me hablaba a mi,  maldición” Me aclare  la  garganta.- Si.
-Es un buen lugar para tomar  desayuno.
-Si, lo note desde  ayer que empecé a  venir.
Ella no sonrió, se quedo callada ¿Qué pasa?

Narra Silver

Su voz era muy similar a la de ese  chico, pero no puede ser el.  Jamás lo había sentido por estos lados.

Volví a olfatear y otra vez ese aroma,  era  igual ¿Y si era el?
-¿Qué pasa  Silver? –Me  llamo Keisha preocupada.
Reaccione un poco.- Eh, nada.- Le dije y me  enfoque en mi comida.
-¿Iras el sábado conmigo y  con Sam?- Me pregunto.
-Creo que si.- Le  dije  después de tomar un poco de jugo.
Escuche  como Keisha  rio.- Silver.
-Mande.
-La persona que está  a tu lado es  Tom Kaulitz.- Dijo ella.- No sé si me has escuchado hablar de él.
-¿Tom Kaulitz?- Pregunte.
-Si, lo he mencionado un par de ocasiones.- Pude sentir los  nervios de ella al decir eso.
Trate de indagar  en mis recuerdos  y después de unos segundos recordé.- ¿El guitarrista  sexi de tu banda  favorita?
Ambos rieron y me di cuenta de que había metido la pata.-Tenías que decirlo.-Dijo ella.
Yo reí.- Lo siento Kei se me escapo.
-Bueno si es el.- Dijo ella.
-Ahhh, mucho gusto señor Kaulitz.-Salude.-Es un placer  sentir su presencia. –Le dije.
-El placer es mio.- Dijo el.- Pero no me digas  señor Kaulitz, me hace sentir viejo y solo tengo veintidós años.
-El que  me debe llamar de usted eres tu.- Le dije.- Soy mayor que tu.
-No por mucho.- Comento.
Con esa pequeña conversación tuve suficiente.- ¿Eres tu verdad?
Sentí como este  silencio prolongado se  hacia fastidioso.- Iré a  atender otras mesas.- Dijo Keisha me imagino para dejarnos solos.
-¿Eres tu?
Se escucho un suspiro.- El chico que te atropello, que  fue un  grosero y que  desde ese día   no ha   podido  tener nada  de paz.- Dijo mientras  disminuía su voz conforme decía algo.- Si, ese  soy  yo.
Deje mis utensilios a un lado.- ¿Qué haces  aquí?- Le pregunte con  un poco nerviosa.
-Vine  a disculparme.- Me dijo.
Reí.- No es necesario que digas eso.
-Claro que  si.- Insistió.
- Ambos sabemos que el accidente paso por mi culpa.- Le dije muy segura.- Yo fui quien camine con el semáforo en verde y lo sabes.
-No dejo de sentir culpa.
Suspire, me molestaba que las gente  me tuviera lastima por mi condición.- Creo que debes  aclarar tus ideas.- Le  dije.
Como esperaba,  no me entendió. -¿Cómo?
-No tienes culpa por haberme  atropellado, tienes  culpa por  haberle  hablado mal a una  ciega.

Narra Tom

Definitivamente  ella no era normal, ¿Como se expresa a si misma como una  ciega?
-No se escucha  bien. - Fue lo único que le pude decir.
-¿Ciega?- Pregunto ella.
-Si.- Le conteste.
-Es mi verdad.- Dijo ella,  yo le  iba a  debatir  pero ella empezó hablar de nuevo.- No me molesta, ya  aprendí a vivir con esto.
Cada  minuto que pasaba la admiraba  mas, era tan.. madura.- Eres  fuerte.
Ella se encogió los hombros.- Creo que si.- Dijo.- Pero no desvíes el tema.
-¿Eh?
Ella rio.- La  culpa que sientes, no es  valida.- Dijo ella.- Estabas de mal humor, todos lo hemos sentido alguna  vez.
-Pero por más  mal humor que ande la gente, no le hablas  así a una  persona  y menos a una dama.
Ella rio por unos segundos pero después su rostro cambio a  algo serio.- Te diré un secreto.- Dijo.- Las  personas como yo, solo tenemos una  frustración.
-¿Cuál es?- Pregunte.
-Que gente como tu, nos trate diferente  por no tener la  ventaja que ustedes tienen.
-Abreviando, no les  gusta que los vean diferente  solo por no poder ver.- Dije y ella asintió.



Que les parecio?

Hasta  el proximo sabado!!! =D

sábado, 28 de abril de 2012

Capitulo Siete

Hola!! Sabado!!! Wii!!!


Espero que les  gustara el OneShot de ayer!!!  hahaha!!!


Aqui les dejo el cap del dia de  hoy!!!


-La misma de siempre.- Le respondí.- Bueno un poco menos.
-Perfecto.- Dijo ella.- Vamos Sparks.

.....................................


Nuestra mascota ladro.- Que bueno que  no se lo llevaron.- Le  dije mientras  le  resacaba  la cabeza al canino.
-No se lo iban a llevar.- Dijo ella decidida.- No lo iba a permitir.
La  tome de la  mano.- Lo importante es que  no.
Ella se encogió los hombros.- Lo se.- Busco a Sparks con su mano y lo acaricio.- Vamos Sparks.


Narra Silver

El silencio de Sam me tenía con duda, ella suele hablar todo el tiempo y reí al recordar lo que decía mi tía “Samantha habla hasta por los codos”.
-¿De qué te ríes?- Pregunto.
-Recordé algo.- Le  dije la verdad a medias.
-Ah.- Expreso.- Esta muy tranquilo.

Ahí me di cuenta del motivo por  su seriedad, ese  chico.
-Sam, ni siquiera sabes si lo viste.- Le comente.
-¿Eh?- Expreso ella.- ¿De qué  hablas?
Yo reí.- Sabes lo que quiero decir Samantha.
Se trono sus dedos de la  mano “Le atine”- No lo busco.- Confeso.- Simplemente veo si esta por aqui.
Carcajee un poco.- ¿Y eso no es  buscar?
-Estoy casi segura que era el de ayer.
-Lo viste de lejos  Sam.- Le comente.
-Si lo sé, pero una persona  como él es inconfundible.
Yo reí.- ¿Tanto así?
-Si.- Confeso ella.
-Mejor caminemos Sam.

Después de unos minutos de silencio Samantha se dignó a platicar y de ahí hacer la  caminata más amena.


A  la  mañana  siguiente Sam caminaba a toda  prisa.
-Silver.- Expreso ella.
-Buenos días  primita.- Le salude con mucho ánimo.
-Me acaban llamar de la  fundación  del evento del sábado.
-Y ¿Qué dicen?
-Tengo que estar allá  en una  hora.
“Maldición”- Me  pasas el teléfono para marcarle a David.
-Perdón Silver.- Se disculpó ella.
-No te preocupes.- Le dije.- Ahorita  le llamo  a David y  le digo que venga por mí.
-Deja  le  llamo para  preguntarle.
Escuche  como hacia  la  llamada en la  afuera de la cocina.

Minutos después entro.
-Ira por ti a la  cafetería.- Me  dijo.- Te llevo, ahí desayunas y él te  recogerá.
-Está bien.- Dije.
-Te  deje la ropa en tu cama, no demores  mucho porque  tengo que irme temprano.


Narra Tom

Me levante  muy temprano por la mañana, quería ir a la cafetería para ver si ahora si me topaba a  Silver, me prometí  a  mí mismo no parar hasta encontrarla y darle  mis  más sinceras  disculpas.

Deje una  nota a Bill diciéndole que saldría y regresaría antes de la una de la tarde, la deje en la nevera   antes de tomar las  llaves para  salir de  casa.

Me estacione  casi en frente de la cafetería, un lugar bastante accesible. No tanto así la gente que había dentro, el señor de edad me  vio con cierto reproche cuando me vio entrar a la cafetería, vi cómo le  susurro algo a su acompañante y este me vio de la misma manera. Yo solo asentí para que el señor  se diera  cuenta de que  sentía  su estado de ánimo.
-Cela a Silver.- Me dijo la cajera del día de  ayer.- El más que  nadie cuida de ella, es como su hija.
-Ya me di cuenta.- Le comente mientras  sonreía tímidamente. “¿Yo tímido?”
Keisha  me sonrió.- Buenos días.
-Hola.
-¿Vienes para ver si la ves?- Asentí.- ¿Por qué la  urgencia? ¿Desde cuándo la conoces?
-Un par de semanas.- Le  dije.- Necesito decirle algo.
-Ah.- Dijo ella.- Dudo que venga.- Comento.- Aunque.- Empezó a decir pero se quedó callada.
-¿Qué?- Le pregunte  muy curioso.
-Ayer  hable con Sam  y me dijo que Silver ya estaba  mucho mejor.
No sé porque me dio mucho gusto que me dijera eso.- Que  bueno.
-Si no viene  Silver.- Comento ella distrayéndome de mis emociones.- La que viene es Sam.
Auch,  Sam no tiene un buen recuerdo mío.- Ah.
-¿Te ofrezco algo en lo que  llegan?- Me pregunto ella viendo el reloj.- Si vienen antes de irse a caminar, no tardan en llegar.
De la nada me puse nervioso.- Eh, si por favor un jugo de naranja.
Ella anoto algo en su libreta  y sonrió.- Un  jugo de naranja será.- Dijo ella.- Deja te lo traigo.
Yo le  sonreí  y vi cómo se alejaba.

Era  curioso ver la normalidad con la que me trataba a pesar de ser  fan nuestra.

Cuando regreso con mi jugo en manos yo sonreí.
-¿Conoces a  Silver desde hace mucho?- Le pregunte para sacarle platica y a su vez saber un poco más de Silver.
-Tenía  poco de haber perdido la vista cuando la conocí.- Me conto ella.- De hecho por eso se mudaron por estos  rumbos para tener el parque  cercas.- Se encogió los  hombros.- Le gusta mucho estar aquí, se siente  normal.
Me  conmociono eso.- ¿Hace cuánto paso?
Ella se quedó pensando.- El accidente fue un poco más de dos  años.- Dijo.- Ella estuvo en una  depresión enorme  cuando se  dio cuenta de su situación.
-Es difícil.- Comente.
-Más de lo que crees, pero ella es una  mujer  demasiado fuerte, pudo con esto, aprendió a  ser independiente dentro de su condición.- Comento con mucho orgullo.-  Es muy fácil admírala.- Yo sonreí.- Como lo veo  en tu caso.
La mire a los  ojos.- No me porte muy bien con ella cuando la  conocí, fue  grosero y necesito disculparme.
Ella me vio extraña, vio  a  señor que  tenía la vista en nosotros y se acercó a mi.- ¿Tu eres?
-¿Quién casi la atropella?-Ella  me  vio con recriminación.- No la vi.
-No veo como.- Dijo más bajito.
-¿Por qué hablas bajito?- Le pregunte.
Ella  rio.- Evito que Joe se te  venga encima.
Yo voltee a ver al señor.- Fue un accidente.
-Eso lo sé yo.
-Pero.
-Joe se dejó llevar  por la  historia de  Sam.
-¿Su prima?
Ella asintió.- Para ella  los primero días, eras  un hijo de puta que había  lastimado a su prima.- Dijo ella.- Y aunque  para Sam ya sea un accidente y que gracias a  dios  no pasó nada.- Miro a Joe.- Para  Joe no.

Me quede pensado unos segundos en lo que  Keisha me había dicho, ella  por lo visto se dio cuenta y me dejo solo. Para  Sam era  un hijo de puta, pero ¿Para ella?
-Keisha.- Le llame y ella  me vio y de inmediato se acercó.- ¿Qué  piensa ella de mí?
Ella  se encogió los  hombros.- De ti en específico nada, bueno solo dijo que uno de ellos fue un poco mal educado pero como siempre, ella  viéndole el lado bueno a las personas.- Comento.- Culpo a estrés del momento.
-¿Entonces  no me odia?- Le pregunte.
-¿Odiarte? Claro que no.- Dijo ella y yo sentí un gran alivio al escuchar eso.- Ella  jamás  podría  odiarte.- Confeso.- Conociéndola como la conozco te juro que  tiene  una  respuesta para tu humor de ese día.
-Veo que son muy amigas.- Le comente.
-Es  fácil querer a esa  niña.- Dijo ella  con emoción en  sus palabras.- Ya lo veras.

Narra Sam

Me sentía tan mal por no llevar a  Silver a su trabajo.
-Ya Sam.- Me dijo ella cuando se hartó de mis disculpas.- No pasa nada, David vendrá por mí.
-Ya se  pero no sabes  lo mal      que me siento.
-No pasa nada.- Dijo cuando sintió que nos detuvimos.- ¿Ya  llegamos?
-Si.- Vi a Keisha  a lo  lejos, salude y a su vez le di a entender que Silver andaba sola.- En tu cartera están los teléfonos de David y los míos para que me marques  para cualquier  cosa.
-Si mamá.- Dijo ella en broma.-Dime de qué lado me dejaste.
-La puerta está justo enfrente de ti.- Le dije.- Cuenta dos o tres  pasos y veras el aumento de nivel.
Ella asintió.- Nos vemos en la tarde.


Narra Tom

Keisha  platicaba  conmigo de la  banda cuando volteé su mirada hacia la entrada de la cafetería.
-Viene sola.- Dijo.- Te darás cuenta de lo independiente  que puede ser.- Me  dijo.

Yo voltee a mi mirada al mismo lugar que ella y ahí la vi cuando caminaba  lentamente “Que linda” Pensé, y es que  así era, se veía tan linda, con una sonrisa de lo más tierna y coqueta a su vez.


Esta foto me  gusto desde que la  vi!!! 

Chicas me he equivocado!!! es el proximo cuando se ven hahaha D=

El martes lo paso!!! 

Hasta entonces !!! Chao!!